Antonio Mairena



La biografía del cantaor de flamenco Antonio Mairena, puede concretarse en los siguientes términos:

Antonio Mairena, cuyo nombre real era Antonio Cruz García, destacado cantaor de flamenco, nació el 10 de septiembre de 1909 en Mairena del Alcor, Sevilla, y falleció en Sevilla el 5 de septiembre de 1983 a la edad de 73 años. En sus primeros años, también fue conocido como El Niño de Rafael y Niño de Mairena.

Familia: Proveniente de una familia de ascendencia gitana establecida en Mairena del Alcor, sus padres, de origen Utrerano, tuvieron seis hijos, siendo Antonio el primogénito. Dos de sus hermanos, Francisco (Curro Mairena) y Manuel (Manuel Mairena), también alcanzaron renombre como destacados cantaores.

Inicios: Criado en el seno de una familia apasionada por el flamenco, Antonio trabajó desde temprana edad en la herrería de su padre, sin poder asistir regularmente a la escuela. A pesar de esta carencia de formación formal, se esforzó por remediarla a lo largo de su vida, asistiendo a academias nocturnas y buscando conocimiento por sí mismo. Su debut artístico tuvo lugar en 1920, interpretando un tango de Pastora Imperio en una fiesta familiar en la que dejó una impresión duradera.

Debut: En 1924, a la edad de 14 años, participó en el concurso de la Feria de Alcalá de Guadaíra, ganando el primer premio con su magistral interpretación de seguiriya y soleá. Este fue el inicio de su reconocimiento, y poco después adoptó el nombre artístico de Niño de Mairena.

Residencia en Sevilla: Hacia 1929, Antonio se trasladó a Sevilla, donde logró reconocimiento en las fiestas de la Alameda de Hércules. Actuó en diversos espectáculos y cabarets nocturnos, sumergiéndose en el ambiente flamenco de la ciudad.

Éxitos: Su consagración llegó en la Semana Santa de 1933, cuando fue contratado para sustituir a "El Gloria" como cantaor de saetas en la Tertulia Sevillana. Su actuación, especialmente las saetas al Cristo de los Gitanos, lo catapultaron a la fama. A lo largo de su carrera, trabajó con destacados artistas como Carmen Amaya y el guitarrista Melchor de Marchena.

Cuadros flamencos. Después de la Guerra Civil, poco a poco sus actuaciones se van haciendo más estables y logra introducirse en el mundo de los cuadros flamencos de Sevilla y Madrid. Figuró en la compañía de Juanita Reina y en el ballet de Pilar López, durante los años 1943 y 1944. Pastora Imperio le contrató, en 1945, para actuar en la venta La Capitana, de Madrid, alternando con otros artistas. Cuando en 1946, regresa a España Carmen Amaya le incorpora a su espectáculo en el Teatro Fuencarral donde destaca en un espectáculo basado en romances de Lorca. Consagrado ya su nombre en el mundo flamenco como gran cantaor, en 1950 es contratado para hacer una gira por Europa con el ballet de Teresa y Luisillo, recorriendo Bélgica, Alemania y Gran Bretaña, y más tarde parte del norte de Africa.

Tablaos: En los años 50, el flamenco se popularizó y surgieron los tablaos. Antonio se unió a este fenómeno, actuando en lugares emblemáticos como El Duende en Madrid, mientras que otros artistas se inclinaban hacia la copla y otros géneros más ligeros.

Discografía: Con el desarrollo de las casas discográficas Antonio comenzó a editar discos de flamenco que encontraron un público fiel y entusiasta. Hispavox editó la primera Antología del Arte Flamenco, dirigida por el guitarrista Perico el del Lunar. Antonio se introduce en este mundo en 1950 grabando 4 discos de pizarra en la casa Columbia, lo que le permite alcanzar una cierta difusión, y poco después graba con Paco Vallecillo un nuevo disco en Tánger con cantes de Enrique el Mellizo y fandangos. En 1954 graba en Londres un LP, con seguiriyas, soleá, cantiña, liviana y la Nochebuena de Jeréz, que le lanzará al estrellato dándole a conocer en ambientes musicales más amplios y mostrarse como gran maestro en el dominio de los difíciles palos del cante puro que tan pocos cantaores abordaban. A este le seguirán varios discos en la casa Columbia, entre los que cabría destacar Cantes de Antonio Mairena, de 1958, que le ponen al alcance de un gran conjunto de aficionados que mantiene viva la llama del cante viejo. De sus grabaciones destaca, fundamentalmente “ La gran historia del cante gitano-andaluz”, que está sirviendo y servirá por mucho tiempo de referencia para fijar la manera más ortodoxa de interpretación de determinados estilos, con la seguridad además de que en muchos de ellos Mairena engrandeció considerablemente el modelo original.

Ballet de Antonio: Antonio se unió al ballet de Antonio El Bailarín como cantaor, recorriendo Europa, América, África y Asia durante diez años, consolidando su posición en el escenario mundial.

Concursos y festivales de flamenco: Participó activamente en concursos y festivales, siendo reconocido con la Llave de Oro del Cante en 1962 en Córdoba, lo que marcó un hito en su carrera y en la valorización del arte flamenco.

Cátedra de flamenco: En 1958, la Cátedra de Flamencología de Jerez fue creada, y Antonio Mairena fue nombrado Director Honorario en 1959, contribuyendo significativamente al estudio y promoción del flamenco.

Reconocimientos honoríficos: Recibió la Llave de Oro del Cante en 1962 y, a partir de entonces, fue un referente en numerosos festivales, siendo reconocido por su maestría y contribución al arte flamenco.

Festival de Mairena del Alcor: En 1962, junto al párroco de Mairena del Alcor, Antonio organizó el Festival de Mairena del Alcor, un evento que se convirtió en un referente para jóvenes cantaores. A lo largo de los años, el festival ha homenajeado a destacados artistas del flamenco.

Homenaje y Legado: En 1968, el Ayuntamiento de Mairena del Alcor erigió un monumento en homenaje a Antonio Mairena, reconociendo su contribución al flamenco y su influencia duradera en el arte jondo. Su legado perdura a través de sus grabaciones y del impacto que tuvo en la preservación y difusión del cante flamenco más puro.


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