Joaquín Romero Murube



Joaquín Romero Murube, poeta y ensayista. Nació en 1904 en la localidad sevillana de Los Palacios y Villafranca y murió en Sevilla en 1969 a los 65 años de edad.
Su trayectoria humana y literaria estuvo vinculada a las vanguardias y fue uno de los eslabones entre las generaciones divididas por la guerra civil.

Familia

Fue el tercer hijo de Rafael Romero Gutiérrez , abogado y político liberal que llegó a ser presidente de la Diputación Provincial de Sevilla. Contrajo matrimonio con Soledad Murube y Cardona.

Formación

Tuvo una niñez campesina y lugareña; sus abuelos habían tenido cortijos, fincas y dehesas. Cuando tenía ocho años sus padres se trasladaron a vivir a Sevilla, por motivos profesionales. Estudió bachillerato en el colegio de Villasís de los Padres Jesuitas, pasando después a la Universidad, donde se matriculó en Derecho y en Filosofía y Letras. Abandonó los estudios para dedicarse por entero a su verdadera vocación que era la de ser poeta.

Iniciativas

Fue impulsor en los años veinte del siglo XX, del grupo renovador “Mediodía”, el poeta participó en los homenajes que tanto “Litoral” como el Ateneo de Sevilla tributaron a Góngora en 1927, y que representaron el lanzamiento de su generación.

Obra poética y literaria

Su afición por la escritura comenzó a una temprana edad. Así en 1923 publicó “La tristeza del Conde Laurel” y “Hermanita Amapola” en 1925.
Entre sus libros poéticos destaca, “Sombra Apasionada” (1929), donde el autor alterna el Creacionismo, el Surrealismo, el Neopopularismo y el Clasicismo. La crítica ha señalado también el influjo de Ramón Gómez de la Serna, Valle-Inclán, José Bergamín y Pedro Salinas.
En 1934, dará a la luz su libro “José María Izquierdo y Sevilla”, fruto de la concesión del "Premio Izquierdo" de dicho año, otorgado por el Ateneo Hispalense.
La impronta de Federico García Lorca es visible en su segunda etapa poética, integrada por “Siete Romances” (1937), dedicados a Federico García Lorca, sin nombrarlo. “Canción del Amante andaluz” (1941) y “Kasida del olvido” (1945), continuado y ampliado en “Tierra y Canción” (1948).
De sus ensayos destacan “Dios en la ciudad” (1934), “Sevilla en los labios” (1938); “Discurso de la mentira” (1943), “Memoriales y Divagaciones” (1951) y “Los cielos que perdimos” (1995).
En el género narrativo, iniciado muy pronto, hubo un largo paréntesis inactivo desde 1925, que se cerró con...”Ya es tarde” (1948) y “Pueblo lejano” (1954).
Publicó “Alcázar de Sevilla-Guía Turística” (1943).
Participó en 1939 en la “Antología poética del Alzamiento”, preparada por Jorge Guillén. Frente a los poemas exaltados, Romero Murube hizo un canto para que eso no volviera a pasar más.

Reales Alcázares

En 1925 hizo oposiciones al Ayuntamiento de Sevilla para el Cuerpo Administrativo Municipal y aprobó con excelentes calificaciones. En 1934 en tiempos de la Segunda República fue nombrado Director de los Reales Alcázares cargo que desempeñó hasta su muerte en 1969, cuando le sobrevino un ataque cardíaco entre los muros del propio Alcázar. Habiendo sido el funcionario que más tiempo ha ocupado ese cargo.

Compromiso político

Terminada la Guerra Civil, en 1939, Romero Murube vistió el uniforme de Falange, aunque cuenta una leyenda que se ocupó de ayudar a perseguidos políticos e incluso protegió a Miguel Hernández.
A partir de entonces frecuenta nuevas relaciones: Ridruejo, d’Ors, Halcón, Torrente Ballester, Tovar, Laín, Escobar. Alberti le vuelve la espalda, pero Guillén lo recordará hasta su muerte, “tan fiel amigo en las horas difíciles y en las gratas”, y José Bergamín defiende “la dignidad de su conducta”. Aquilino Duque, que conoce en el Alcázar de Murube a Guillén y a Dámaso, resume que fue el puente que le permitió “reconstruir una época y un ambiente que la guerra había destruido y la posguerra tratado de enterrar”.

Reconocimientos

Miembro del Ateneo de Sevilla
Su pregón de la Semana Santa de 1944, pronunciado en el Teatro de San Fernando de Sevilla causó sensación.
Fue Rey Mago en la cabalgata del 1937
En el 2000 el periódico ABC de Sevilla instituyó el premio que lleva su nombre con el propósito de reconocer los mejores trabajos periodísticos publicados durante un año en España.


No hay comentarios:

Publicar un comentario